- Y cuando todo lo perdía,
- ella venía y me decía,
- oye, cometí un error.
- Yo como un tonto le creía.
- Era tan dulce su mentira.
- Que era imposible decir que no.
- Anda pasa, mi casa es tu casa.
- Tu miedo es mi miedo.
- Mi cama es tu cama.
- Tu cuerpo es mi cuerpo.
- Y mi amor no es tu amor.
- Y durante cinco inviernos
- conquistó mis sentimientos,
- y el deseo inmortal
- y desnudos frente a frente,
- descubrimos la tangente.
- Y lo eterno fue esencial.
- La mañana en que sin decir nada,
- bajo la almohada,
- dejó las palabras
- que aún siguen guardadas,
- en los sentidos de mi ansiedad.
- Toda la vida esperándote,
- la vida buscándote,
- frecuento los sitios
- que son el refugio de mi depresión.
- Toda la vida mintiéndome.
- la vida fingiendo ser,
- la dama sufrida,
- la protagonista de mi indecisión.
- Y mientras tanto yo sigo aquí,
- sigo creyendo en tí,
- gastando mi tiempo
- con otra mujer.
- Y los años van pasando,
- y con ellos sigo andando
- sin saber a donde voy.
- Vivo atado a mi egoísmo,
- vivo solo en el abismo,
- preso infiel de mi obsesión.
- Y si vuelves mi alma está abierta
- entre sueños violetas,
- siguiendo la estela
- de las confidencias,
- de una estrella sin amor.